Una de las leyes más conocidas que protege los derechos de las personas con trastorno del espectro autista es la Ley Nº 12.764/2012, conocida como Ley Berenice Piana, que estableció la Política Nacional de Protección de los Derechos de las Personas con Trastorno del Espectro Autista.

Fue a través de esta ley que se reconoció que las personas autistas son consideradas personas con discapacidad y, por tanto, elegibles para su inclusión en el Estatuto de las Personas con Discapacidad, así como en las normas internacionales firmadas por Brasil, como la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad nº 6.949/2000.

Entre los derechos que establece la Ley Berenice Piana, podemos destacar: La referida legislación establece los derechos de las personas con Trastorno del Espectro Autista, tales como:

– una vida digna, la integridad física y moral, el libre desarrollo de la personalidad, la seguridad y el ocio;

– protección contra cualquier forma de abuso y explotación;

– acceso a acciones y servicios de salud, con vistas a la atención integral de sus necesidades de salud, incluyendo: diagnóstico precoz, aunque no definitivo; atención multidisciplinaria; nutrición adecuada y terapia nutricional; medicamentos, información que auxilien el diagnóstico y tratamiento;

– El acceso a la educación y a la formación profesional, a la vivienda, al trabajo, a la seguridad social y a la asistencia social también son derechos garantizados por la ley.

Además, es importante destacar otra disposición que trae la Ley Berenice Piana respecto a la aplicación de una multa al administrador escolar que se niegue a matricular a un estudiante con trastorno del espectro autista, o cualquier otro tipo de discapacidad.

Finalmente, para concluir el análisis de esta Ley, cabe mencionar que en 2020, la Ley N.° 13.977 modificó la Ley Berenice Piana para establecer la Tarjeta de Identificación para Personas con Trastorno del Espectro Autista (CIPTEA). Incluso antes de esta ley, en algunos estados de la Federación ya era posible identificar a las personas con autismo mediante la inclusión de la CIE en sus tarjetas de identificación.