La 8ª Sala Civil del Tribunal de Justicia de Minas Gerais revocó una decisión que otorgaba a una profesional autónoma el derecho a anular su matrimonio con un defraudador.
En el caso analizado, el hombre se presentó como hijo de un empresario y pagó costosas cenas y autos de lujo, alegando que cuidaba los negocios de su padre para impresionar a su esposa.
Tras la boda, el comportamiento del esposo cambió drásticamente, dejándolo viviendo de la familia de su esposa y sin aportar nada. Además, se negó a ayudar con los gastos del hogar, alegando que tenía dinero en el banco pero que necesitaba una orden judicial para acceder a él.
Por si fuera poco, el esposo perjudicó a la familia de su esposa mediante transacciones fraudulentas. Cuando los acreedores comenzaron a cuestionarlo, el esposo desapareció, borró sus cuentas de redes sociales y bloqueó a su esposa y a su familia en WhatsApp.
Tras las amenazas de su marido, la víctima presentó una denuncia ante la policía y una petición de anulación del matrimonio en marzo de 2019.
Al analizar el caso, el relator destacó que el hombre ya había sido detenido por realizar la misma estafa y concluyó que hubo un error fundamental en relación a la persona, lo que posibilitó la anulación del matrimonio.